miércoles, 28 de octubre de 2015

Por otra fecha de vencimiento equívoca

En abril el dolor de garganta se convirtió en una verdadera pesadilla. La medicación errónea por parte de una profesional derivó en lo que hoy es una lucha constante que nos tiene a todos con el Jesús en la boca.
Pasaron los días con aquella dolencia de  garganta, otros síntomas se fueron sumando, con ello las visitas a otros médicos. Ante la duda los doctores iniciaron las solicitudes de análisis clínicos de todo tipo. Los primeros resultados no denotaban nada, a la segunda prueba, el llamado del laboratorio avisó la presencia de valores que no correspondían. 
El diagnóstico dado fue nada más y nada menos que LEUCEMIA, si, Leucemia Mieloide Aguda.  La Leucemia Mieloide Aguda es una enfermedad conocida también con otros nombres. La significación "aguda" se refiere al progreso rápido y el no tratamiento adecuado puede ser fatal. Este tipo de Leucemia se inicia en la médula ósea y se expande rápidamente a la sangre y otros órganos del cuerpo. 
A este diagnóstico se le sumaron los posibles tratamientos, sin duda, la tan temible quimioterapia formaba parte. 
Fueron meses de hospitalización y brutales tratamientos, punzadas de toda clase y tipo de agujas para seguir el minucioso  avance de las medicaciones. 
El aspecto cada vez más desfigurado era el fiel reflejo de todo lo que el cuerpo estaba soportando y contra todo lo que se encontraba luchando. 
La anunciación del alta fue un alivio y una preocupación, afuera el cuidado debía ser al máximo y sin descuidar ningún sólo detalle; las defensas bajas eran un peligro constante. 
Todo parecía estar bien, las cosas iban mejorando, es más al salir la frase: "Puede hacer una vida normal" fue música para nuestros oídos y la alegría inmensa se apoderaró de quienes la rodeamos. Era sin duda una victoria de fe y un milagro.
La búsqueda de otras opiniones reactivó la alerta, está vez el mal había doblado en porcentaje de afección. 
"Vida de familia" fue la recomendación más mediata previa a lo que será la siguiente batalla de esta guerra. 
Las noticias no son muy alentadoras y la nueva fecha de vencimiento fue dada, es prácticamente la tercera desde aquella primera ocasión en la que la pesadilla se inició. Las otras fueron equívocas, y en todos hoy, reina la  esperanza de que esta será otra equivoca predicción de quienes juegan a ser Dios.