miércoles, 6 de mayo de 2015

Una visita a la isla







Con 11 millones de habitantes el país caribeño, con 15 provincias y un municipio especial,  de temperatura elevada y sofocante por la humedad reinante muestra sus mejores facciones con los palmerales que desfilan sus esbeltas figuras en los diferentes paseos centrales de la hermosa y amorosa Habana.
Comencemos a conocer Cuba a partir de la descripción de su gente, están divididas en dos: hay gente impaciente que pasa el tiempo con los nervios de punta y bastante alterada, no obstante sobresalen aquellos de corazón noble, sinceridad pura y honestidad inimaginable.
Para quienes estamos acostumbrados a ver los desórdenes en los valores es sorprendente observar y notar que más allá de la necesidad que pregonan muchos de los cubanos mantengan una honestidad incuestionable.
Las frases tales como: “Aquí no existe eso”, “Ellos creen que por necesidad una va a hacer cualquier cosa”, “Aquí buscamos siempre a los extranjeros para ver si nos casamos y nos podemos ir”, “Los que se han ido, no han vuelto”, “Muchos se escapan de aquí”, “Eso es carísimo”…son tan sólo algunas de las expresiones que uno oye a diario en un conversatorio con algún cubano o cubana.
En lo netamente culinario el arroz, el frijol y la carne de cerdo son los más destacados, además de la sandía, la guayaba y el mango.  La carne vacuna es un lujo, es más la vaca es propiedad del Estado, las mismas llevan la marca y numeración correspondiente y el asesinar una de ellas es causal incluso de privación de libertad.  Las mismas son utilizadas para la producción de leche, líquido que finalmente es distribuido a los habitantes de esta paradisíaca isla.
En cuanto a los servicios básicos la energía eléctrica es producida por medio de la termoeléctrica (petróleo) y los paneles solares. El consumo tiene un pre-límite que indica que se debe mermar en el uso del mismo. A su vez los cortes en el suministro de la energía eléctrica son una constante.  El vital líquido, el agua, es distribuida a partir de acueductos que transportan agua tratada proveniente de presas que muy en contrapartida al ideal del agua aquí colora, sipida y olora.  En tanto que las empresas de venta de agua tiene como fuente de producción los pozos minerales. 
El sistema de transporte es por medio de guagua (buses), taxi, almendrones  (autos viejos utilizados por varias personas desconocidas para movilizarse). La velocidad que imprimen los vehículos en las calles en zona urbana es elevada, por encima de los 60 km/h.
El oficio más antiguo del mundo en ambos géneros es el más común y la negociación se efectúa sin ningún descaro en espacios públicos sin ningún descaro, en la mayoría de los casos son los extranjeros los prestadores del servicio.
Los edificios y viviendas antiguas son las más vistas en la pequeña isla, además de los autos de épocas pasadas, un cubano explica que esto se debe no a un proyecto turístico, si no a la necesidad que se atraviesa en el país y que es la que no permite renovar.
 Más allá de las limitaciones comunicacionales que atraviesan especialmente los extranjeros al llegar a Cuba un docente decía: “Vivo muy feliz sin tener celular y no me ha pasado nada” situación que reluce lo que sucede más allá de estar conectado al mundo por medio de redes. 
 A Cuba para conocerlo hay que sentirlo y vivirlo.