Si bien el fútbol de salón tradicional se constituye en pasión de multitudes y escencialmente en ciudades tales como lo son Presidente Franco y Ciudad del Este, hoy por hoy atraviesa una realidad lamentable y vergonzosa. Con 17 títulos a su haber estas federaciones no cuentan con un polideportivo que pueda albergar la disputa del mencionado deporte sin importar las condiciones climáticas. En realidad ninguna siquiera cuenta con una cancha en la que puedan hacer uso y abuso en las ocasiones en las que se les antoje.
Tiempo atrás las federaciones utilizaban escenarios techados: el Polideportivo Municipal en el caso de Franco y el Club Social del Área 4 por parte de Paranaense. Desde esta temporada la situación se ve mucho más complicada atendiendo que uno de ellos está clausurado por supuestamente tener desperfectos en la obra realizada, mientras que el Área 4 cuenta con eventos ya establecidos con anterioridad.
En la actualidad una seccional colorada y las instalaciones de un club social son utilizados como escenarios para la disputa de estos torneos que hace años alberga a los mejores del salonismo paraguayo. La cuestión no es criticar estos escenarios, más bien no queda más que agradecer a los mismos por tanta gentileza y por ser quienes permiten que los aficionados seguir disfrutando de este maravilloso deporte.
Las realidades son diferentes, Franco tan solo aguarda las refacciones en el Polideportivo para poder volver a darle uso. Mientras que con Paranaense la cuestión es mucho más compleja, aguarda que se cumplan los plazos y exista mucha más voluntad por parte de las autoridades de modo a que se inicie la construcción de un escenario que pueda albergar las competencias salonísticas como así también las que competen a otros deportes.
¿No merece acaso el deporte salón un espacio en el que no existan limitaciones para su desarrollo? ¿Nos estamos olvidando que la inversión en deporte es también una inversión en una sociedad alejada de vicios?